
El Sistema Solar y sus Planetas
¿Cuándo fue la última vez que miraste las estrellas? Llevamos miles de años haciéndolo, siempre con fascinación y en busca de respuestas sobre ellas, los planetas y el Sistema Solar.
Filósofos, religiosos y científicos han intentado dar explicaciones, no siempre de forma acertada, encontrando aún más fascinación y preguntas que respuestas.
Ahora, en pleno siglo XXI, conocemos un poco mejor lo que podríamos considerar nuestro “vecindario”, que compartimos con otros cuerpos celestes de diferentes características. Demos una vuelta por el Sistema Solar.
¿Qué es el Sistema Solar?
El Sistema Solar es un conjunto formado por una estrella, el Sol, y miles de cuerpos opacos cuya relación se establece por atracción gravitatoria, que giran alrededor del primero.
Además, debemos tener en cuenta que todo el espacio existente entre esos cuerpos parece estar vacío, pero no es así en absoluto. Dicho espacio se denomina “medio interplanetario”, incluye varias formas de energía, y se compone de al menos dos materiales:
- El polvo interplanetario, partículas microscópicas sólidas.
- El gas interplanetario, flujo tenue de plasma con partículas cargadas que fluyen desde el Sol y forman el “viento solar”.
El Sistema Solar nació hace 4.500 millones de años, cuando una nube de gas y polvo interestelar colapsó.
National Geographic
El límite teórico hasta el que llega el viento solar se denomina heliopausa, y se encuentra a 100 UA (unidades astronómicas) radialmente desde el Sol. El espacio contenido en la heliopausa se denomina heliosfera, lo que conforma el Sistema Solar.
Sol

El sol es la estrella del Sistema Solar. Su diámetro es de 1.390.887 Km, de forma que su circunferencia es 4 369 130 Km; su volumen es de 1,3 billones de Km3 (12 000 veces mayor que la Tierra), y la masa es 332.500 veces mayor que la de nuestro planeta. Por tanto su densidad es, aproximadamente, 0,256 de la densidad media de la Tierra, y su gravedad es unas 34 veces mayor que la de nuestro planeta.
Las características más destacables son su luz y energía, lo que permitió la aparición de vida en la Tierra. La luz que emite por cm2 es de uno 220.000 watios. Respecto a la temperatura, se estima que la superficial es de unos 5.800ºC, y la del núcleo de entre 13 y 18 millones de ºC.
Su rotación no es constante ni homogénea, siendo de media de 25 días.
Por último, en su composición se encuentran H, He, metales pesados (Fe, Ti, Ni, Mn, Co, Cr) y metales ligeros (Na, Mg, Zn), así como S.
Antes de conocer los planetas, aclaremos unos conceptos:
- Para referirnos a la masa de los planetas se utiliza como referencia la del planeta Tierra, que se estima en 5,9722 × 1024 kg. Por comodidad se utiliza este dato comparativamente.
- Para medir la distancia de un cuerpo respecto al Sol se utilizan las UA (unidades astronómicas), que equivalen a la distancia media de la Tierra al Sol, establecida en 149.597.870,700 km.
- Respecto a los movimientos principales y sus tiempos, debemos recordar que el periodo de rotación es el que tarda un cuerpo en girar 360º sobre sí mismo; mientras que el de traslación es el que tarda en recorrer una vuelta completa alrededor del Sol. Estos periodos se expresan en días o años terrestres.
Planetas
Son ocho y se distribuyen en dos grupos:
- Los internos o terrestres (parecidos a la Tierra), que están formados por los cuatro primeros.
- Los exteriores, que son los restantes.
Planetas interiores

Mercurio
Posee un radio medio de 2.490 Km; su masa es 0,054 veces la de la Tierra; su período de rotación es de 46-56 días, mientras que el de traslación es de 88 días. No posee satélites.

Venus
Posee un radio medio de 6.200 Km; su masa es 0,81 veces la de la Tierra; su periodo de rotación es de 30 días, mientras que el de traslación es de 225 días. No posee satélites.

Tierra
Posee un radio medio de 6.200 Km; su masa es de 5,9722 × 1024 kg; su periodo de rotación es de 23 horas y 56 minutos, mientras que el de traslación es de 365 días, 6 horas y 9 minutos. Posee un satélite, la Luna.

Marte
Posee un radio medio de 3.400 Km; su masa es 0,11 veces la de la Tierra; su periodo de rotación es de 24 horas y 37minutos, mientras que el de traslación es de 1,88 años. Posee dos satélites, Fobos y Deimos.
Planetas exteriores

Mercurio
Posee un radio medio de 2.490 Km; su masa es 0,054 veces la de la Tierra; su período de rotación es de 46-56 días, mientras que el de traslación es de 88 días. No posee satélites.

Venus
Posee un radio medio de 6.200 Km; su masa es 0,81 veces la de la Tierra; su periodo de rotación es de 30 días, mientras que el de traslación es de 225 días. No posee satélites.

Tierra
Posee un radio medio de 6.200 Km; su masa es de 5,9722 × 1024 kg; su periodo de rotación es de 23 horas y 56 minutos, mientras que el de traslación es de 365 días, 6 horas y 9 minutos. Posee un satélite, la Luna.

Marte
Posee un radio medio de 3.400 Km; su masa es 0,11 veces la de la Tierra; su periodo de rotación es de 24 horas y 37minutos, mientras que el de traslación es de 1,88 años. Posee dos satélites, Fobos y Deimos.
Sus órbitas son elípticas, estando el Sol en uno de los focos, y todos se mueven en sentido anti horario observados desde el hemisferio norte celeste (revolución directa) y giran alrededor de sí mismos con un movimiento de rotación en el mismo sentido que el movimiento de traslación (rotación directa), salvo Venus y Urano.
Las distancias respecto al Sol y entre los planetas siguen una progresión de modo que cada uno está, de forma aproximada, el doble de lejos que el anterior si partimos desde la estrella hasta Neptuno, y contando con el cinturón de asteroides presente entre Marte y Júpiter (regla de Bode). Esto hace muy difícil pensar en un origen independiente para la estrella y para los planetas de su sistema.
Atendiendo a la composición y estructura, se recurrió a establecer las relaciones que existen entre el hierro, los silicatos y los gases que los componen, lo que llevó a la conclusión de que hay que distinguir tres grandes grupos de cuerpos en el Sistema Solar, independientemente del tipo al que pertenezcan:
– Grupo A: cuerpos planetarios de hierro y silicatos (de “tipo terrestre”). Son los más cercanos al Sol, hasta Marte, y algunos satélites de Júpiter. Su rasgo principal es que a lo largo de su historia han producido calor suficiente como para provocar vulcanismo y dinámica tectónica importantes, que en varios de ellos aún son aún activos y han borrado los rasgos primitivos de su superficie.
Pueden diferenciarse dos subgrupos: uno con abundante hierro y densidad superior a 5 g/cm3, que incluye a Mercurio, Venus y Tierra; y otro con escasez de hierro y densidad entre 3 y 4 g/cm3, al que pertenecerían Marte, Luna, Ío, Europa, y la mayoría de los asteroides.
– Grupo B: cuerpos planetarios de silicatos, hielo y otros compuestos volátiles (con densidades entre 1,5 y 2 g/cm3), que se caracterizan por no tener actividad geológica, por lo cual sirven para estudiar los procesos primordiales que tuvieron lugar en el sistema. Son Plutón y la mayoría de los satélites de los planetas exteriores.
– Grupo C: cuerpos gigantes con baja proporción de silicatos (densidades entre 0,7 y 1,7 g/cm3), enterrados bajo grandes masas de compuestos volátiles (hidrógeno y otros) en estado de gas o de plasma. No tienen procesos geológicos detectables y presentan una actividad similar a la meteorológica terrestre. Son Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Aclaración de términos:
Para referirnos a la masa de los planetas se utiliza como referencia la del planeta Tierra, que se estima en 5,9722 × 1024 kg. Por comodidad se utiliza este dato comparativamente.
Para medir la distancia de un cuerpo respecto al Sol se utilizan las UA (unidades astronómicas), que equivalen a la distancia media de la Tierra al Sol, establecida en 149.597.870,700 km.
Respecto a los movimientos principales y sus tiempos, debemos recordar que el periodo de rotación es el que tarda un cuerpo en girar 360º sobre sí mismo; mientras que el de traslación es el que tarda en recorrer una vuelta completa alrededor del Sol. Estos periodos se expresan en días o años terrestres.